domingo, 06 de junio de 2010

Introducción.

LA CRÍTICA BÍBLICA MODERNA[1], ha debilitado y casi destruido el alto concepto que la cristiandad tenía sobre la Biblia y por lo tanto, de la persona y obra de Jesús. Se hace por lo tanto necesario que consideremos las líneas principales de esta crítica que reflexionemos sobre ella desde una perspectiva evangélica

  1. 1.      En los estudios del Nuevo Testamento los críticos se han dirigido en dirección de recuperar al "Jesús histórico" mediante el estudio de los orígenes de los relatos de los evangelios y el desarrollo de la teología neotestamentaria como se conserva en las epístolas paulinas y pastorales, la literatura juanina y el Apocalipsis. Pero se basan en los mismos principios, los que han sido aplicados en los estudios del Nuevo Testamento aun con mayor radicalidad que la aplicada en las investigaciones del siglo IXX  sobre el Pentateuco.
  2. 2.      El origen de los estudios del Nuevo Testamento según los principios del criticismo se suele adjudicar a Ferdinand Christian Baur (1792-1860), quien probó organizar el material históricamente. Hegel había desarrollado la teoría que la historia se desenvuelve pasando por la tesis, la antítesis y la síntesis. Baur aplicó los principios hegelianos a la historia bíblica, citando el supuesto conflicto entre la teología de Pedro y la de Pablo como evidencia de una tesis y antítesis doctrinal dentro de la iglesia. Desde el punto de vista de Baur, esto condujo a la síntesis del catolicismo primitivo. Hoy la tesis de Baur es rechazada. Empero, logró sacudir las concepciones con respecto a la autoría y la composición de los libros del Nuevo Testamento y llamó la atención hacia el redescubrimiento del Cristo histórico como el problema clave del Nuevo Testamento.
  3. 3.      La llamada búsqueda del Jesús histórico se remonta a 1768 cuando muere Hermann Samuel Reimarus[2], el historiador con quien Albert Schweitzer comienza su estudio de la investigación en el siglo IXX. Reimarus no era experto en el Nuevo Testamento, pero a su muerte dejó un manuscrito que iba a tener repercusión. Argumentaba que los historiadores debían distinguir entre los "propósitos" de Jesús y los "propósitos" de sus discípulos; es decir, entre el Jesús de la historia y el Cristo de la predicación cristiana primitiva. Puesto a elegir entre lo que consideraba dos propósitos mutuamente excluyentes, Reimarus[3] optó por el primero, postulando la existencia de un Jesús no sobrenatural. De acuerdo con él, Jesús predicó la venida del Reino de Dios, pero murió abandonado por Dios. El cristianismo era visto como el producto de los discípulos que robaron el cuerpo, proclamaron una resurrección corporal y consiguieron seguidores.
    1. Reimarus[4] fue extremista y su obra polémica. Pero su concepción sobre el origen del cristianismo marcó las pautas para las investigaciones sobre el Jesús histórico.
    2. Según Reimarus, Jesús de Nazaret  no fue un mesías trascendente sino un predicador que anunciaba algo que los judíos esperaban la cercanía de la llegada del reinado de Dios, que implicaba el final del dominio romano en Judea. Jesús sería un profeta-político proveniente de la casa de David. En cuanto predicador Jesús murió fracasado, no atrajo hacía sí mismo al pueblo de Israel (los discípulos enviados a predicar no atrajeron a todo el pueblo y después cree que lo apoyarán tras su entrada en Jerusalén montado en un pollino). Según Reimarus, tras la sorpresa de la muerte del maestro y la paulatina desesperanza por el incumplimiento de la promesa de su pronto regreso los discípulos reaccionaron ante este fracaso recurriendo a una segunda idea del reino de Dios, vale decir, la salvación no es algo intramundano sino que se refiere a la muerte y resurrección de Jesús que unida a la idea apocalíptica de que hay que esperar su retorno que implicaría el final de los tiempos y la verdadera instauración del reino de Dios. Según esta última concepción el mesías tendría que aparecer dos veces. Primero humildemente, luego en gloria majestad sobre las nubes del cielo. Esta era la segunda esperanza mesiánica[5]
    3. Reimarus escribió un artículo racionalista atacando la resurrección de Jesús y presentando a Jesús como un judío fracasado en el cumplimiento de sus propósitos.    Durante la vida de Reimarus,  las casas editoriales rehusaban publicar estas ideas. Después de su muerte  G E Lessing (1729-81) decidió publicarlas de manera anónima bajo el título Fragmentos de un Autor Anónimo
    4. Sus obras: «Apología o escrito de defensa en favor de los veneradores racionales de Dios», que después de su muerte, publicó Lessing, amigo de la familia, en forma de 7 fragmentos, algunos de cuyos títulos son «Sobre el descrédito de la razón en los púlpitos», « Imposibilidad de una revelación que pueda ser conocida fundadamente por todos », « Sobre la historia de la Resurrección», «Sobre el propósito de Jesús y sus discípulos» (años 1774- 1778)[6].


[1] La teología iluminista surge en el momento en que se descubre el nuevo método de investigación histórica. Por eso, en oposición a la concepción de la inspiración,  sustentada por la ortodoxia, los iluministas consideran a la Biblia como un producto literario enteramente humano, que se relaciona con otras obras literarias de su tiempo. De este modo nace la investigación histórico-literaria de la Sagrada Escritura

[2] A. Schweitzer dijo: “ANTES DE REIMARUS, NADIE HABÍA INTENTADO FORMARSE UNA NOCIÓN HISTÓRICA DE LA VIDA DE JESÚS” (las mayúsculas del original): Investigación sobre la vida de Jesús, 2 vols., tr. Juan Miguel Díaz Rodelas, Comercial Editora de Publicaciones, Valencia 1990-2002). Schweitzer informó de que el manuscrito completo de Reimarus estaba en la biblioteca municipal de Hamburgo y “llega a las 4.000 páginas” (p. 14).

[3] en defensa de una religión racional

[4] A. Schweitzer dijo: “ANTES DE REIMARUS, NADIE HABÍA INTENTADO FORMARSE UNA NOCIÓN HISTÓRICA DE LA VIDA DE JESÚS”  Investigación sobre la vida de Jesús, 2 vols., tr. Juan Miguel Díaz Rodelas, Comercial Editora de Publicaciones, Valencia 1990-2002). Schweitzer informó de que el manuscrito de Reimarus estaba en la biblioteca municipal de Hamburgo y “llega a la               s 4.000 páginas” (p. 14).

[5] http://es.wikipedia.org/wiki/Hermann_Samuel_Reimarus

[6] http://perso.wanadoo.es/enriquecases/teologia_fundamental/02.htm 


Tags: Jesus, teologia, Biblia

Publicado por Ibecallao @ 13:36
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