HISTORIA DE LA INVESTIGACIÓN DE LA VIDA DE JESÚS[1]
- 1. En años recientes, el criticismo del Nuevo Testamento se ha centrado alrededor de la obra de Rudolf Bultmann, que fuera profesor de la Universidad de Marburg, en Alemania y a quien se lo reconoce como el padre de la crítica de las formas. Se trata de estudiar la fe en Cristo resucitado, en lugar de explicar la existencia histórica de Jesús. Lo importante es la fe en Jesús y en su mensaje, pues de nuestra aceptación o rechazo dependerá el juicio de Dios. La fe -dicen- se mueve en un plano distinto a la historia y, por tanto, deja de tener interés el estudio del Jesús histórico, que además -ya se ha comprobado, según estas teorías -, no tiene explicación posible[1]
- Bultmann (1884-1976) era uno de los pioneros de la hermenéutica de criticismo de las formas[2]. El destacó la idea de que la gente del mundo del NT creían en mitos, y que los escritores presentaron a Jesús en esta forma. Era necesario desmitologizar el NT, dejando a Jesús como un personaje quien enfatiza perdón. Pero era imposible escribir una biografía porque no habían los datos confiables.
- Bultmann busco despojar lo que él sentía que era la "mitología" de los escritores del NT: el cielo, el infierno, los milagros. Y que el Jesús histórico real yacía debajo de la capa mitológica. De acuerdo con Bultmann lo que subyace debajo de la mitología es el entendimiento más profundo que tiene la iglesia sobre la vida, surgido de su experiencia con el Señor resucitado. Consecuentemente, no es posible saber nada de Jesús en términos históricos excepto el hecho de que existió. Bultmann,, afirma: "Sabemos prácticamente poco y nada con respecto a la vida y la personalidad de Jesús[3]
- Al rechazar la supuesta mitología del Nuevo Testamento, Bultmann rechaza una preexistencia de Cristo, su nacimiento virginal, su ser libre de pecado y su deidad, el valor de su muerte expiatoria, una resurrección y ascensión literal, y el futuro juicio de todos los pueblos. Se habla de una nueva "posibilidad de existencia", queriendo significar la posibilidad de desligarse del pasado (morir con Cristo) y abrirse al futuro (resucitar con Cristo). El abrazar esta posibilidad trae consigo una liberación interior y una libertad arrolladora (la salvación).
- Bultmann está de acuerdo con Káhler en subrayar la centralidad del anuncio o kerigma de la muerte y resurrección de Jesús. Y, como Kähler, rechaza el Jesús histórico como base o contenido de la fe cristiana. Sin embargo, para Bultmann es irrelevante que el Jesús real sufriera un colapso o se desesperara en la cruz. El hecho de que Jesús muriese en la cruz es suficiente para la fe cristiana, para el encuentro entre el creyente y Dios. Aunque fuera posible conocer algunas de las enseñanzas de Jesús, Bultmann sostiene que "no podemos conocer casi nada de la vida y de la personalidad de Jesús, puesto que las primitivas fuentes cristianas no muestran ningún interés en ello y son, por otra parte, fragmentarias y frecuentemente legendarias...".
- Su pensamiento se resumen tres corrientes de pensamiento:
i. Pertenece a la escuela liberal. Por tanto, acepta de antemano que del Jesús histórico conocemos muy poco.
ii. Es historicista. Es decir, piensa que la verdad no es siempre igual sino que cambia a lo largo de la historia. En esto, sigue el historicismo de Hegel.
iii. Es existencialista. Para él, lo importante no son las verdades en sí mismas, sino lo que esas verdades dicen al sujeto que las conoce[4]
- 2. Resultados[5]:
- Como reacción vino la desconfianza sobre las posibilidades de alcanzar al Jesús histórico, dado que los "evangelios" son la predicación creyente de la comunidad cristiana sobre Jesús, el Cristo.
- Así, para Bultmann, los evangelios son creaciones literarias de las comunidades cristianas a partir de su fe pascual, y para sus necesidades kerygmáticas y prácticas.
- La comunidad cristiana había introducido en la predicación de Jesús, de la que pretendía dar testimonio, motivos e intereses de su propio kerygma o predicación pospascual.
- Las "vidas de Jesús" se hacían minimalistas, los métodos histórico crítico y de la historia de las formas literarias habían contribuido a conocer mejor la labor redactora de de la comunidad primitiva y su mensaje de fe y de salvación parecía poder seguir teniendo una significación existencial para le hombre moderno, previo paso por el proceso de desmitologización del nuevo testamento.
- No importaba tanto lo que se podía saber histórico cuando se contaba con el creer en la Palabra que salva (Teología kerygmática y existencial).
- 3. Ernst Kaesemann[6] de Marburg, contra quien arremetía Bultmann, planteó estas tres preguntas en una ponencia a los ex estudiantes de Marburg en 1953[7]. El razonaba: "No podemos desterrar la identidad entre el Señor exaltado y el Señor terrenal sin caer en el docetismo y privándonos de la posibilidad de trazar una línea entre la fe pascual de la comunidad y el mito[8]"
- Klisemann, Bornkamm, Fuchs, Conzelmann, Ebeling, Braun y otros, que recuperaron la confianza sobre el Jesús histórico que puede ser alcanzado a través de los evangelios. La aplicación del criterio de historicidad llamado “desemejanza[9]” sería el camino para encontramos con la memoria histórica de Jesús en los evangelios. Otros criterios complementarios venían en ayuda: testimonio múltiple, coherencia, inteligibilidad interna, explicación necesaria y arameísmos cuyas huellas conserva el griego bíblico2
- Estos criterios ayudarían a la reconstrucción de la imagen histórica de Jesús y a subrayar su "originalidad respecto del judaísmo" e incluso respecto de los nuevos acentos propios de la vida de las comunidades de la Iglesia primitiva[10]
- 4. Unos años más tarde Joachim Jeremías expresó una advertencia similar.
- "Corremos el riesgo de renunciar a la afirmación ‘la Palabra se hizo carne’ y abandonar la historia de la salvación, la actividad de Dios en el Hombre Jesús de Nazaret y en Su Mensaje; corremos el peligro de acercamos al docetismo, en el que Cristo se convierte en una idea[11]".
- Afirmo: "el esfuerzo por llegar al Jesús histórico y a su mensaje no es una tarea marginal de la investigación neotestamentaria... sino que es la tarea central de la investigación acerca del Nuevo Testamento[12]"
- Jeremías es uno de los más grandes especialistas del siglo XX en el Jesús histórico, se niega a aplicar la distinción historisch (históricamente-documentado)/geschiichtlich (históricamente significativo). En sus escritos, Jeremías tiende a equiparar los sucesos históricos (historisch) con lo que acontece en la historia significativa (Geschichte). Acaso lo característico de Jeremías es que normalmente no aplica el adjetivo geschichtlich a Jesús, cuando describe su propio programa teológico; entonces más bien habla del Jesús histórico y del testimonio de fe de la Iglesia primitiva[13]
- 5. Se escribieron nuevas obras, de tipo más histórico (cf. G. Bornkamm, Jesús de Nazaret, Sígueme, Salamanca 1975, original de 1956) y existencial (cf. H. Braun, Jesús, el hombre de Nazaret y su tiempo, Sígueme, Salamanca 1975, original de 1969) o en clave más judía (cf. G. Vermes, Jesús, el judío, Muchnik, Barcelona 1977, original de 1973; cf. Id., La religión de Jesús, el judío, Anaya, Madrid 1995).
- 6. En la actualidad, el ataque contra el Jesús de la Biblia viene de un movimiento llamado “Seminario Jesús” que considera a Jesús como un Sabio en el mundo, experto en humanidad. Autores como Crosssan (con Borg y Schüssler Fiorenza y los participantes de famoso Jesus Seminar, de USA, entre ellos Mack), apoyándose en el llamado texto Q (inserto en Mat y Luc) y en el Evangelio Tomás (descubierto en Egipto), devalúan el aspecto profético-apocalíptico de Jesús, para presentarle como sabio "cínico", diestro en formular paradojas y experiencias contraculturales, como filósofo de la vida, más griego que judío, autor de sentencias luminosas sobre la banalidad del mundo. Más que una redención mesiánica, buscó el despliegue interior y no violento de los hombres, de manera que su gesto nos permite dialogar con los sabios del tao o del budismo
- 7. CONCLUSIONES Tomando en cuenta los datos Bíblicos podemos concluir que:
- El Jesús histórico y el Cristo de la fe son la misma persona[14]. Es decir, el Jesús quien andaba en Israel e hizo milagros, y fue crucificado es la misma persona que era presentado en la predicación de Pablo y Pedro. Pero hay un desarrollo en la descripción de Jesús. Por ejemplo en Marcos vemos el sufrimiento de Jesús como el siervo de Dios; en Apocalipsis vemos el mismo siervo levantado como el cordero reinando en el trono de Dios; y en Pablo encontramos el significado del Jesús resucitado.
- El debate muestra la importancia de los eventos históricos acerca de Jesús. La Búsqueda Original enfocaba sobre cómo era Jesús en Palestina, la Nueva Búsqueda destacaba el encuentro con el Jesús vivo. Nuestra relación con el Jesús vivo debe ser basada en la historia actual, como en la posición conservadora en la Tercera Búsqueda.
- El cambio desde la Búsqueda Original hasta la Tercera Búsqueda avisa del peligro: En la Búsqueda Original Jesús salió como un hombre liberal, en la Nueva él salió como un existencialista, y en la Tercera diferentes grupos están poniendo su propia interpretación sobre Jesús según sus posiciones teológicas o políticas. Dentro de la iglesia evangélica hay el peligro de interpretar a Jesús según nuestros prejuicios. Es importante de hacer todo lo posible para ser objetivos en nuestra interpretación de la persona y vida de Jesús
[1] http://perso.wanadoo.es/enriquecases/teologia_fundamental/02.htm
[2] Es decir, que atrás del texto bíblico se ve las diferentes secciones puestos por diferentes autores o tradiciones.
[3] Rudolf Bultmann, Jesus y sus palabras (New York: Charles Scribner's Sons, 1934), p.8
[4] http://perso.wanadoo.es/enriquecases/teologia_fundamental/02.htm
[5] En torno al Jesús histórico. Selección y comentario de la bibliografía. J. Vidal Taléns Tres etapas en la investigación histórica sobre Jesús de Nazaret
[6] El problema del Jesús histórico, original de 1953, traducido en Ensayos Exegéticos, Sígueme, Salamanca 1978, 159-190, y mostraba la necesidad teológica y la posibilidad histórica de volver con imparcialidad a los hechos de la vida y mensaje de Jesús
[7] Esto ocurrió en una conferencia pronunciada por E. Käsemann el 20 de Octubre de 1953 en una reunión de antiguos alumnos de Bultmann
[8] Ernst Kaesemann, Essays on New Testament Themes (London: SCM Press, 1964), p.34
[9] KASEMANN, E., Ensayos exegéticas, Sígueme, Salamanca 1978, p. 179: "En cierto modo, no tenemos suelo seguro bajo nuestros pies más que en un solo caso: cuando una tradición, por motivos de cualquier género, no puede deducirse del judaísmo ni atribuirse a la cristiandad primitiva, y, especialmente, cuando el judeocristianismo ha templado como demasiado atrevida o ha remodelado la tradición que había recibido".
[10] Un ensayo a favor de la historicidad: F ABRIS, R., Jesús de Nazaret. Historia e interpretación, Sígueme, Salamanca 1985. Un estudio más crítico, representativo de este modo de hacer historia de Jesús, en la Europa de final de siglo,: GNILKA, J., Jesús de Nazaret. Mensaje e historia, Herder, Barcelona 1993
[11] Joachim Jeremías, "The Present Position in the Controversy concerning the Problem of the Historical Jesus", The Expository Times, vol. 69, 1957-58, p. 335
[12] http://perso.wanadoo.es/laicos/Jesus/investigacion-sobre-Jesus.htm
[13] EL JESÚS HISTÓRICO: REVISANDO CONCEPTOS JOHN P MEIER
[14] cp Edersheim, Kahler, Marshall
[1] Cuadro tomado de G. THEISSEN – A.MERZ, El Jesús histórico. Manual, Salamanca 1999, 29.
Tags: Jesus, teologia, Biblia